sábado, 21 de julio de 2012
viernes, 20 de julio de 2012
Día del Amigo
Amigo (Pablo Neruda)
Amigo, llévate lo que tú quieras,
penetra tu mirada en los rincones
y si así lo deseas, yo te doy mi alma entera
con sus blancas avenidas y sus canciones.
Amigo -con la tarde haz que se vaya
este inútil y viejo deseo de vencer.
Bebe de mi cántaro si tienes sed.
Amigo —con la tarde haz que se vaya
este deseo mío de que todo el rosal
me pertenezca,
Amigo si tienes hambre come de mi pan.
Todo, amigo, lo he hecho para ti.
Todo esto que sin mirar verás en mi estancia desnuda:
todo esto que se eleva por los muros derechos
-como mi corazón- siempre buscando altura.
Te sonríes amigo… ¡Qué importa!
Nadie sabe entregar en las manos
lo que se esconde adentro,
pero yo te doy mi alma, ánfora de mieles suaves,
y todo te lo doy…
Menos aquel recuerdo…
Que en mi heredad vacía aquel amor perdido,
es una rosa blanca, que se abre en el silencio…
Con Ana Tenaglia y La negrita Cirera
| mis amadas brujas, María José Revol, Marissa y Liliana Loutaif en festejo previo |
20 de julio de cualquier año.
Es como si fuera Navidad, en pleno invierno, toda la gente en este país se prepara para hoy, que es el gran día. Y es que un tierno habitante de nuestra tierra impulsó la creación de esta fiesta en la que se conmemora la llegada del hombre en la luna, y todos estamos locos, los niños, los adolescentes, la gente grande, los empresarios gastronómicos contando billetes, los vendedores de objetos pequeños, de flores, de bombones, todos. Los celulares se han bloqueado a causa de las llamadas y mensajes de texto, la gente sólo habla de la amistad durante estas 24 horas que están pasando, y bueno, es lindo... es bueno festejar el amor y el valor de la amistad. Sobran las palabras.
La poesía siempre es valiosa y me acompaña celebrando a la amistad, como un vaso de vino. Este poema es de María Teresa Andruetto.
Las amigas de mi abuela
Íbamos a verlas
los días de los muertos,
cuando la muerte no dolía.
Mi madre (que era hermosa y usaba
tacos altos) nos llevaba de la mano,
se pintaba la boca. Hablaban piamontés,
la palabra cerrada en la garganta a gritos.
Nos ponían vestiditos blancos de piqué
y volvíamos con olor a gladiolos,
a margaritas. Tenían una casa oscura
las amigas de mi abuela, y el tamaño
de un hombre. Ellos en cambio
eran flacos, frágiles como niñas:
se llamaban Geppo,Vigü,
Gennio, Chiquinot.
los días de los muertos,
cuando la muerte no dolía.
Mi madre (que era hermosa y usaba
tacos altos) nos llevaba de la mano,
se pintaba la boca. Hablaban piamontés,
la palabra cerrada en la garganta a gritos.
Nos ponían vestiditos blancos de piqué
y volvíamos con olor a gladiolos,
a margaritas. Tenían una casa oscura
las amigas de mi abuela, y el tamaño
de un hombre. Ellos en cambio
eran flacos, frágiles como niñas:
se llamaban Geppo,Vigü,
Gennio, Chiquinot.
| con nuestra amiga la Patricia |
| mediodía con amigas, en invierno! |
![]() |
| Sylvie Fauvart |
Y en este duro año, todos festejamos, con nuestros amigos cercanos o
lejanos, y los queremos y brindamos por su calor y la compañía.
| Susana Verde y Marimé Bianchi |
Variadas fotos de gente que adoro, amigos del corazón, de la vida, vecinas que me acompañaron en la vida, y vecinas que están todavía al lado mío, los amigos de Teatro, la Sofi Waisbord, en fin, amigos, gente a quien adoro todos los días de mi vida.
domingo, 1 de julio de 2012
Caminar por la ciudad
Caminar, ése es un verbo que bueno para conjugar.
Para el almita viajera y colgada de la realidad, para esa niña que fui y que no quiero perder, caminar es un ejercicio vital. Me gusta particularmente el verbo en en francés "Flâner" , ya que la fonética /fl/ desde ya le da aire a esa belleza de ejercicio que se practica cuando uno sale de su casa... a la aventura de la ciudad.
Una vez por semana me tomo un par de horas para "Flâner" : aprovecho para pasear por lugares que me inspiran, por ejemplo el barrio de Nueva Córdoba, en mi ciudad, me encanta descubrir edificios, vidrieras nuevas, mirar a la gente joven, ya que -opinión de una gran amiga y vecina de ese barrio- "vivir en Nueva Córdoba es vivir en Juvenilia", en ese enorme barrio todo tiene onda, tonadas, colores, y hay mucho para ver y disfrutar.
Para mi trabajo en el salón tengo que hacer a menudo compras en distintos lugares, el viernes pasado me compré un carrito para compras, salí a buscar flores e insumos por cerca de un antro que particularmente me es entrañable: los alrededores del Mercado Norte.Como cada vez que tengo que realizar esa tarea, me dispongo contenta a hacerlo feliz. Golosa voy sintiendo olores y dejándome invadir por las vidrieras de las verdulerías aledañas, compro nueces, almendras, tutucas, no me olvido de los ajíes que me recuerdan a Jujuy , caminan conmigo a la par invisibles mi abuela Beba y mi mamá, oliendo, hablando en jujeño, ("quiero estita" o "estito cuanto cuesta" con esa tonada norteña que es dulce como la miel), entro al mercado a ver las carnes, los pescados, la gente que se amontona a comprarlos, ya me conocen algunos, con tantos años de éste trabajo que realizo. El puestero de quesos sabe que le llevaré una trencita de quesillo del totoral, y en el puesto de la esquina me venderán la miel de caña que adornará ese quesillo maravilloso.
Los colores y sabores se mezclan, las alegrías llegan con otros lugares que me gustan. Por momentos me pregunto si soy yo, que disfruta todo en esta ciudad: los quioscos de revistas,las librerías de libros viejos donde consigo joyas de poesía, recetas, novelas imperdibles, o si es que esta soledad que llevo encima desde que nací y me hace volcarme a las calles a caminar y pasear tomar aire, estar conmigo misma en este disfrute, también en esas cavilaciones pienso en que es al revés, que mi trabajo como madre de tantos chicos, como esposa-ama de casa-gerente de familia, es a tiempo completo y es por eso que aprecio de manera inconmensurable cada segundo que tengo para mi misma, la escritura es uno de ellos, por eso este blog, para llegar a otros con la experiencia propia. Y sigo en la vida, me pierdo en esta ciudad que amo, y luego vuelvo renovada a mi casa, a la tarea de todos los días.
próxima publicación de Caminar por la Ciudad : Ángeles necesarios (con fotos)
Para el almita viajera y colgada de la realidad, para esa niña que fui y que no quiero perder, caminar es un ejercicio vital. Me gusta particularmente el verbo en en francés "Flâner" , ya que la fonética /fl/ desde ya le da aire a esa belleza de ejercicio que se practica cuando uno sale de su casa... a la aventura de la ciudad.
Una vez por semana me tomo un par de horas para "Flâner" : aprovecho para pasear por lugares que me inspiran, por ejemplo el barrio de Nueva Córdoba, en mi ciudad, me encanta descubrir edificios, vidrieras nuevas, mirar a la gente joven, ya que -opinión de una gran amiga y vecina de ese barrio- "vivir en Nueva Córdoba es vivir en Juvenilia", en ese enorme barrio todo tiene onda, tonadas, colores, y hay mucho para ver y disfrutar.
Para mi trabajo en el salón tengo que hacer a menudo compras en distintos lugares, el viernes pasado me compré un carrito para compras, salí a buscar flores e insumos por cerca de un antro que particularmente me es entrañable: los alrededores del Mercado Norte.Como cada vez que tengo que realizar esa tarea, me dispongo contenta a hacerlo feliz. Golosa voy sintiendo olores y dejándome invadir por las vidrieras de las verdulerías aledañas, compro nueces, almendras, tutucas, no me olvido de los ajíes que me recuerdan a Jujuy , caminan conmigo a la par invisibles mi abuela Beba y mi mamá, oliendo, hablando en jujeño, ("quiero estita" o "estito cuanto cuesta" con esa tonada norteña que es dulce como la miel), entro al mercado a ver las carnes, los pescados, la gente que se amontona a comprarlos, ya me conocen algunos, con tantos años de éste trabajo que realizo. El puestero de quesos sabe que le llevaré una trencita de quesillo del totoral, y en el puesto de la esquina me venderán la miel de caña que adornará ese quesillo maravilloso.
Los colores y sabores se mezclan, las alegrías llegan con otros lugares que me gustan. Por momentos me pregunto si soy yo, que disfruta todo en esta ciudad: los quioscos de revistas,las librerías de libros viejos donde consigo joyas de poesía, recetas, novelas imperdibles, o si es que esta soledad que llevo encima desde que nací y me hace volcarme a las calles a caminar y pasear tomar aire, estar conmigo misma en este disfrute, también en esas cavilaciones pienso en que es al revés, que mi trabajo como madre de tantos chicos, como esposa-ama de casa-gerente de familia, es a tiempo completo y es por eso que aprecio de manera inconmensurable cada segundo que tengo para mi misma, la escritura es uno de ellos, por eso este blog, para llegar a otros con la experiencia propia. Y sigo en la vida, me pierdo en esta ciudad que amo, y luego vuelvo renovada a mi casa, a la tarea de todos los días.
próxima publicación de Caminar por la Ciudad : Ángeles necesarios (con fotos)
domingo, 10 de junio de 2012
Sobre las cosas lindas que nos regala Faceook
Sobre las
cosas lindas que nos regala Facebook
La red
social nos convoca, cierto, es algo
adictiva, si se quiere puede ser superficial, banal, en mi caso no lo es así:
me ha servido para comunicar con el mundo, y pasan cosas bellas en este mundo
terrible, no solo está la política, la falta de plata, la muerte de gente que
uno aprecia, también está el reencuentro, el establecer lazos con personas a
quien uno quiere o ha querido mucho, o a quien no conoce para nada pero ha
creado un vínculo de cariño.
Esto fue lo que pasó con un desconocido a
quien llegué por casualidad, obviamente
lo hice “amigo mío” con sólo hacer un click, y éste nuevo “amigo” me hizo un hermoso regalo: me
trajo al presente a mi abuela, María Laura Oyuela. Ya conté que mi madre era
una gorda maravillosa, mi abuela también fue una gorda hermosa, una verdadera Diosa en la
tierra, dulce, sensible, sensual, buena madre y –en el poquito tiempo que fue
abuela- una gran abuela, me regaló sus
muñecas que quedaron en Jujuy con mis primas,
me regaló el amor por las plantas, la Santa Rita, la Sterlitzia o flor pajarito, la literatura, el teatro, el don de gentes, el poder escribir
bonito. Mi amigo jujeño de “Casi Todo Compra y Vende”
puso en su face unas fotos antiguas maravillosas, con el almacén del bisabuelo Pémberton, yo
seguí sus fotos y en respuesta a una de
ellas y mi ignorancia sobre la Escuela Normal de Jujuy, recibí el martes por la mañana la maravillosa
sorpresa del envío de esta hermosa foto de Beba Oyuela, y de un reportaje hecho
por encantadoras alumnas a su hermana, Tarica O. de Tezanos Pinto.
¡qué hermoso cariño al alma! Que ganas de
seguir confiando en el espíritu humano de confraternidad, y por favor: que mis oraciones se cumplan y
que ¡Facebook siga existiendo para que los hombres nos comuniquemos!
Olores y perfumes
Letra
![]() |
| la gran Chabuca Granda, que me hizo reflexionar con su canción |
Dejame que te diga la gloria
Del ensueno que evoca la memoria
Del viejo puente del río y la alameda
Dejame que cuente limeño
Ahora que aun perfuma el recuerdo
Ahora que aún se mece en un sueño
El viejo puente el río y la alameda
(Estribillo):
Jazmines en el pelo y rosas en la cara
Airosa caminaba la flor de la canela
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aromas de mistura que en el pecho llevaba
Del puente a la alameda menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece al ritmo
De su cadera recogia la risa de la brisa
del río y al viento la lanzaba
Del puente a la alameda
Dejame que te cuente limeño
Ay! Deja que te diga moreno mi pensamiento
A ver si asi despiertas del sueño, del sueño
que entretiene, moreno, tus sentimientos
Aspira de la lisura que da la Flor de Canela
Adornada con jazmines matizando su hermosura
a de nuevo el
puente, y engalana la alameda
Que el río acompasara tu paso por la vereda
Y recuerda que....
Estribillo
Que el río acompasara tu paso por la vereda
Y recuerda que....
Estribillo
(Estribillo):
Jazmines en el pelo y rosas en la cara

(Estribillo):
Jazmines en el pelo y rosas en la cara
Airosa caminaba la flor de la canela
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aromas de mistura que en el pecho llevaba
Del puente a la alameda menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece al ritmo
De su cadera recogia la risa de la brisa
del río y al viento la lanzaba
Del puente a la alameda
Dejame que te cuente limeño
Ay! Deja que te diga moreno mi pensamiento
A ver si asi despiertas del sueño, del sueño
que entretiene, moreno, tus sentimientos
Aspira de la lisura que da la Flor de Canela
Adornada con jazmines matizando su hermosura
Alfombra de nuevo el puente, y engalana la alameda
Que el río acompasara tu paso por la vereda
Y recuerda que....
Estribillo
De Olores y perfumes
Mes de junio, mes de pleno invierno en esta ciudad
mediterránea donde vivo. Hace mucho frío, caen
todas las hojas de los árboles aún las que perduraban gracias a los
últimos calores de mayo y a la humedad. Hace frío y la gente procura encerrarse
en nuevas catedrales, contrario a ello
yo –que adoro el frío- prefiero salir a caminar por lugares abiertos, plazas,
calles vacías, respirando hondamente el aire, llenándome de un aire espeso y
frío, disfrutando la temperatura y la caminata.
Como la vida no
siempre es tan romántica ni tan profunda,
en estos días helados me tuve que dirigir a un centro comercial, el más
grande de la ciudad, y me sorprendió –como me sorprende siempre- ver el comportamiento de las personas, ¡todas juntas! ¡todas en un mismo lugar
recorriendo, observando, comprando. Traté
de no ser dogmática y dejarme llevar por el barullo y el gentío, divertida,
mirando a las caras de la gente, y un
poquito lo logré, rápidamente pagué la
factura por la que había ido al centro comercial y salí nuevamente a los
pasillos. Estaba caminando, pensando en
nada cuando de repente me embargó
una sensación desagradable. Llegaba a uno de los pasillos un olor a baño,
indescriptible , subjetivo. Di vuelta sobre mis pasos para ver si era mi propia
locura de mujer maniática, pero no. Había
olor a baño, con fuerte desodorante floral tratando de tapar el olor a
baño, y ahí nomás decidí huir de la
maroma humana Ya era para mí suficiente
el apretujamiento, escapé por una de las
puertas laterales, y el frio de la noche
me recibió. Mientras caminaba pensaba en
otros olores, tan necesarios y tan naturales.
Pocas veces la letra de una canción es tan sugestiva en
olores como lo es “La flor de la Canela”
de Chabuca Granda , Peruana.
“Derramaba lisura y a su paso
dejaba aromas de mixtura que en el pecho llevaba” ¡que lujo! Cuántas sensaciones de placer,
canela, magnolia, rosas, jazmines, uno se está imaginando las callecitas de
Lima con ese paso perfumado de las mujeres peruanas.
En nuestra ciudad no he sentido nunca el olor a
mar que tienen las veredas cariocas, no es
agradable, aún así es característico de
las ciudades portuarias. Córdoba es mediterranea y es hermoso ir al campo para
sentir el olor de los yuyos, de los arbustos. para todos los habitantes de esta vieja ciudad hay en
esta un aroma que subyuga
completamente, es sensual, y está en las calles del centro, caracteriza a esta Córdoba que adoro: es el
olor del praliné, ¿no cree quien lee que es una de las maravillas culturales
cordobesas ir caminando en pleno centro, por calles ruidosas, e ir oliendo esa
maravilla dulce que instantáneamente incita a la compra de praliné? O en las noches de verano, en nuestros
mediodías de domingo sentarse en el patio de la casa de uno y disfrutar del
olor a asado –que hace seguramente el vecino-
o bien si el asado es nuestro y tenemos la felicidad de saber que vamos
a comer ese plato tradicional y ahora carísimo , ¡ pensar con maldad en que los
vecinos estarán percibiendo ese olor tan exquisito!
De los olores fuertes de la infancia, recuerdo el olor a zorrino, cuando hacíamos
los viajes a Jujuy y en el camino se percibía, es característico y me hace
sonreír al recordarlo, lo mismo que los ungüentos que nos ponían en el
pecho, podrán pasar milenios pero en el
fondo de mi cerebro estará para siempre ese olor medicinal de la infancia.
Señora gorda y elegante, el Arpège de
Lanvin acompañará el recuerdo de mi madre, que lo usaba hasta la última gotita.
Caminar por la ciudad o el campo es una fantástica
experiencia para oler las estaciones, para sentir por la nariz el aire de las
estaciones, y es verdad que cada estación tiene sus notas, en este invierno hay
naranjas, mandarinas, árboles de naranjas que ya tienen la fruta, y aunque la fruta es casi
incomible a causa de la acidez , el perfume de naranjas al pasar por un árbol
de estas es una sensación extraordinaria. Sin mencionar cuando el naranjero nos ofrece el azahar, -ya
la palabra árabe es un delirio de sensualidad-
¡ imaginar cortar unas cuantas y sentirlas en la palma de la mano! O nuestro Paraíso, árbol que nos hace picar los ojos y
estornudar, y que sin embargo su
florcita azulina tiene un perfume único, dulce y exquisito.
viernes, 18 de mayo de 2012
Jugar a las visitas
Jugar a las visitas
Ahora que soy grande voy a jugar a las visitas. Las
que fuimos niñas ¿recuerdan que
ése era uno de los juegos de la infancia? El juego consistía en ir a la casa de alguien
y visitarlo, y conversar alegremente mientras se tomaba un té, como las
señoras. Sólo el recuerdo ya es una
delicia, jugar a las visitas era compartir el tiempo alegremente con nuestro
visitado, charlar, interesarse por lo que le pasaba, su familia, su salud, las trivialidades de lo cotidiano, y mientras tanto la tacita con té caliente permanecía en nuestras manos. La costumbre se ha perdido, desgraciadamente.
Los hombres y las mujeres de hoy ya no tenemos tiempo libre para visitar y
charlar, siempre estamos ocupados en nuestras obligaciones y trabajos, con agendas,
con cosas de nuestra familia, con imposiciones de nuestros hijos, de nuestros
padres viejos etc. Quiero robarle a Alejo
Carpentier una hermosa palabra que leí en sus libros: la palabra
tráfago: los hombres y las mujeres de
hoy estamos inmersos en el tráfago de la vida cotidiana, en ese vértigo
absurdo de obligaciones propias o impuestas. Y Pienso en estas pérdidas actuales con cierta
pena, no sólo perdemos de comunicarnos y ver a nuestros amigos sino
que además se pierde el hecho de recibir, ya que el rito de la visita
también compromete a quien es visitado a recibir, a preparar el té o el
café o –entre nosotros los que vivimos
en Argentina- el mate, según el gusto del anfitrión,( a mí, viejísima matera
desde mi adolescencia, me gusta el mate
con algo de azúcar, siempre caliente, y por supuesto con yuyos como la
peperina, o la yerbabuena, o la yerba de burro).
Para jugar a las visitas es necesario el tiempo, pero al
tiempo hay que hacérselo también, porque hacer una visita es un rito fundamental
de la comunicación entre las personas. Durante el otoño y el invierno, al revés de
todo el mundo, yo tengo más tiempo y más ánimo para hacer visitas, la semana pasada estuve en lo de mi vieja
amiga Celina González, con gran charla, cuentos verdes, relatos de viajes a
lugares hermosos, narraciones de familia y consejos que son verdaderas perlas
para mí. Adoré esa visita y adoré a mi amiga charlatana. El martes por la
mañana estuve en casa de Sara, unos matecitos, unas tostadas sencillas en la mañana,
festejando el cumpleaños de Sarita, con charlas de libros y de
plantas, y ayer por la tardecita cumplí
con una visita prometida a alguien a quien quiero mucho: Ana Barnes (el
apellido me encanta, me recuerda uno de los personajes de una obra de teatro en donde trabajé “los vecinos mueren en las
novelas”). Por más que Ana tiene
apellido inglés es todo menos una señora inglesa, es una mujer combativa, que
ha militado desde muy joven en organizaciones políticas, que tiene un compañero
a quien adora y que fue torturado y estuvo preso, que juntos adoptaron una hija
que está preciosa y ahora tiene quince años. Esta hermosa mujer, mi anfitriona,
milita desde hace varios años en Abuelas
de Plaza de Mayo sucursal Córdoba, y sigue buscando nietos sin descanso, ella
que es más joven, junto a abuelas que no
deben descansar de esa tarea loable. Hablar con ella es un verdadero placer,
porque todo le interesa, y todo la motiva. Como Ana todavía trabaja en la
Universidad en el departamento como médica y bioquímica, está muy compenetrada con la realidad, con el
mundo. En su casa compartí el mate, conocí a sus padres, que vinieron desde
Mendoza para atender su salud, y por supuesto hablamos de nuestros hijos, y de
los libros que nos gustan. Nos reímos juntas y criticamos a nuestros maridos.
Comunicación , conversación, idioma en común, las cosas
lindas y terribles y amargas también de
la vida. Compartidas. Cuando me iba, ya de noche pensé: jugar a las visitas,
¡qué lindo juego!
viernes, 11 de mayo de 2012
el poder del grupo. Catering para un comercial
De las cosas lindas que me ha enseñado la vida una de ellas es a valorar el trabajo en equipo. Desde la escuela nos enseñan el extraordinario ejemplo del panal de abejas, la metodología, la concentración de cada participante en su propia tarea, la jerarquía de cada uno de los miembros de esa colmena, en fin, sería larguísimo decirlo, hay páginas extraordinarias escritas sobre esos ejemplos naturales. de los trabajos del ser humano me gustan los equipos de football, o de cualquier deporte de grupo, un objetivo en común y toda la energía de cada persona para llegar a ese objetivo. Me gusta aprender de los equipos que arreglan las calles, los talleres de costura, las escuelas, pienso que fue muy importante en esa observación lo que aprendí desde mi adolescencia cuando trabajaba con mi padre: los quirófanos. Mi papá era médico y su especialidad era la Anatomía patológica, todos nosotros sus hijos hemos trabajado con él desde muy chicos, en lo particular yo que soy su hija mayor aprendí mucho de esos quirófanos (los recuerdo con una mezcla de mucho respeto, pues son el corazón de cualquier centro médico, el olor a desinfectante, el calor de los hornos esterilizadores, el silencio y la pulcritud) el valor del trabajo en equipo. En un quirófano todos son importantes, hay por supuesto un cirujano en jefe, pero no podría hacer nada sin los anestesistas, sin enfermeras ni bioquímicos, ni radiólogos. No se podría operar a nadie sin iluminación, sin técnicos, sin los absolutamente necesarios instrumentistas, o mucamas de limpieza. Toda esta enumeración que en este momento me viene a la cabeza para describir lo que viví estos dos últimos días. Desde mi trabajo nos contrataron par hacerle el catering a una empresa de cine y publicidad.
De mas está decir que de los trabajos en equipo que hay que admirar éste es uno: el de filmación. Todos son importantes, los jefes, los que venden el producto, los que redactan los contratos, las costureras, las vestuaristas, quienes colocan la iluminación, el director de escena, el departamento de Arte, los camarógrafos , todos, y cada una de esas personas trabaja mancomunadamente en pro de un objetivo, pone toda su energía, saber y creatividad. En este caso se filmaba un comercial para una hamburguesa y esta vez nos tocó a nosotros, Mansueto1912 realizar el servicio de comida durante todo el día , y la verdad terminamos agotadísimos pero felices, los horarios eran muy estrictos, se comenzaba a las 06:!5 de la mañana y había que servir inmediatamente desayuno, traer ya el café caliente, las mediaslunas, poner la mesa, y ocuparse de que todo estuviera impecable, luego colocar una merienda permanente y empezar a programar el mediodía para 25 personas. Pasado el almuerzo, velar por la existencia de café, té y bebidas frescas, pancitos, sandwiches para todo el set: técnicos, iluminadores, artistas, ejecutivos de la empresa, agencia de publicidad, maquilladores y coiffeurs. Fue un trabajo hermoso, duro, pero que me dio una enorme felicidad, compartirlo con mi marido y con mi hijo mayor, Santiago, que se portó como un campeón, que aprendió lo que es concentrarse y trabajar, ser parte de algo, que disfrutó la tarea y salió un poco de su burbuja personal tecnológica. En general en el set apreciaron mucho las tortas que les preparé, los sandwiches de miga también caseros , el pollo al horno con papas del segundo día, el café caliente y los alfajorcitos de maicena. Me encantó también conversar en los momentos libres con Daniela Bestard, con Alejandro Arias Bazán y Silvia, Maquillaje y Peinados, y también me encantó el final del primer día cuando me encontré con Luis Moya, mi director teatral en "Bodas de Sangre" la última obra que representé, al final del día todos los que estábamos tuvimos que actuar, y nuestras manos se verán en el comercial, ya que hicimos de público para un festival de rock . Una hermosa experiencia y una nueva puerta abierta de trabajo, además para mi fue volver a recrear la importancia del trabajo en equipo (lo dice alguien, que de solitaria... sabe mucho).
De mas está decir que de los trabajos en equipo que hay que admirar éste es uno: el de filmación. Todos son importantes, los jefes, los que venden el producto, los que redactan los contratos, las costureras, las vestuaristas, quienes colocan la iluminación, el director de escena, el departamento de Arte, los camarógrafos , todos, y cada una de esas personas trabaja mancomunadamente en pro de un objetivo, pone toda su energía, saber y creatividad. En este caso se filmaba un comercial para una hamburguesa y esta vez nos tocó a nosotros, Mansueto1912 realizar el servicio de comida durante todo el día , y la verdad terminamos agotadísimos pero felices, los horarios eran muy estrictos, se comenzaba a las 06:!5 de la mañana y había que servir inmediatamente desayuno, traer ya el café caliente, las mediaslunas, poner la mesa, y ocuparse de que todo estuviera impecable, luego colocar una merienda permanente y empezar a programar el mediodía para 25 personas. Pasado el almuerzo, velar por la existencia de café, té y bebidas frescas, pancitos, sandwiches para todo el set: técnicos, iluminadores, artistas, ejecutivos de la empresa, agencia de publicidad, maquilladores y coiffeurs. Fue un trabajo hermoso, duro, pero que me dio una enorme felicidad, compartirlo con mi marido y con mi hijo mayor, Santiago, que se portó como un campeón, que aprendió lo que es concentrarse y trabajar, ser parte de algo, que disfrutó la tarea y salió un poco de su burbuja personal tecnológica. En general en el set apreciaron mucho las tortas que les preparé, los sandwiches de miga también caseros , el pollo al horno con papas del segundo día, el café caliente y los alfajorcitos de maicena. Me encantó también conversar en los momentos libres con Daniela Bestard, con Alejandro Arias Bazán y Silvia, Maquillaje y Peinados, y también me encantó el final del primer día cuando me encontré con Luis Moya, mi director teatral en "Bodas de Sangre" la última obra que representé, al final del día todos los que estábamos tuvimos que actuar, y nuestras manos se verán en el comercial, ya que hicimos de público para un festival de rock . Una hermosa experiencia y una nueva puerta abierta de trabajo, además para mi fue volver a recrear la importancia del trabajo en equipo (lo dice alguien, que de solitaria... sabe mucho).
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